Cómo mejorar la salud gastrointestinal

Cómo mejorar la salud gastrointestinal

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mejorar la salud gastrointestinal con estos consejos

Estamos acostumbrados a comprar complementos alimenticios para ayudar al organismo con diferentes funciones, pero tal vez los más básicos e importantes como son los complementos que están relacionados con la salud del intestino, los dejamos en un segundo nivel y, sin embargo, deberíamos tener más en cuenta que este órgano es clave para que todo lo demás funcione correctamente.

Un intestino sano podrá asimilar todos los nutrientes y vitaminas de los alimentos, mientras que un intestino débil no. Esto repercute en que el sistema inmune se vuelve más vulnerable y nos hacemos más propensos a enfermedades de todo tipo. Y la clave para la salud del intestino la encontramos en la flora intestinal, un conjunto de levaduras y bacterias con importantes funciones digestivas.

 

La flora intestinal, mantenerla en equilibrio

Los complementos alimenticios que ayudan a regenerar la flora intestinal son los más adecuados para el fin del que estamos hablando. La salud gastrointestinal está directamente relacionada con la salud de la flora y el equilibrio de esta se puede romper muy fácilmente.

La toma de antibióticos, por ejemplo, mata a bacterias malas para el organismo, pero también a bacterias beneficiosas que forman parte de la flora intestinal. Por eso, tomar probióticos y prebióticos tras un tratamiento con estos fármacos o con otros que actúen contra la flora, es tan importante.

También son muy perjudiciales para la flora intestinal los laxantes, que acaban arrastrando todo, no solo lo que deberían y que pueden hacer que el intestino quede debilitado, haciendo que el estreñimiento sea mayor. Estaríamos ante un caso claro de pescadilla que se muerde la cola y para que esto pueda cambiar, hay que fortalecer la flora.

 

Las intolerancias, la dolencia del s. XXI

Las intolerancias son uno de los problemas más de moda este siglo y causantes directos de problemas en la flora intestinal. Por ejemplo, una persona que no tolera la lactosa y come por error alimentos que la contienen, puede sufrir diarreas que acaben dañando la flora intestinal.

Si la flora ya está débil, los síntomas que va a sufrir ante la lactosa serán mucho más intensos mientras que si la flora está fuerte, no se sufrirán consecuencias tan fuertes. Si la flora se daña más debido al consumo de lactosa, el problema será que la siguiente vez que se consuma, incluso en cantidades muy pequeñas, el organismo no estará fuerte y reaccionará de nuevo de manera intensa.

Con una flora fuerte no se va a superar la intolerancia, pero sí pueden verse reducidos los síntomas, especialmente ante tomas muy pequeñas de lactosa o de gluten, otra intolerancia que también causa problemas gástricos.

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